Nutrición
El Dietista-Nutricionista es el profesional sanitario cualificado para aplicar los conocimientos de la ciencia de la nutrición en la alimentación de individuos y grupos, tanto en situaciones fisiológicas de salud como en condiciones patológicas, contribuyendo a la promoción, mantenimiento y recuperación de la salud.
Su labor se basa en la valoración del estado nutricional individualizado, el diagnóstico de problemas nutricionales y el diseño de un plan de intervención o dietoterapia totalmente personalizado. Este proceso incluye un pilar fundamental de educación alimentaria, proporcionando al paciente y a su familia las herramientas necesarias para una gestión autónoma y saludable de su alimentación.
Cada vez más evidencia científica respalda la estrecha relación entre la salud intestinal y la función neurológica (eje intestino-cerebro). En pacientes con trastornos del neurodesarrollo se observa una mayor prevalencia de síntomas gastrointestinales y alteraciones de la microbiota, siendo la intervención nutricional una herramienta de apoyo fundamental para mejorar su bienestar general.
Selectividad Alimentaria
La selectividad alimentaria es un patrón de ingesta restringido, donde se aceptan muy pocos alimentos, a menudo basados en una preferencia por una sabor, textura, color o grupo de alimentos específico. Esto puede comprometer seriamente el estado nutricional y generar un gran estrés familiar.
En el Trastorno del Espectro Autista (TEA), la selectividad alimentaria es una de las comorbilidades más comunes, y se encuentra íntimamente ligada a características propias del trastorno, como la hipersensibilidad, un patrón de rigidez o dificultades en la motricidad oral. Este patrón restrictivo puede conducir a déficits de nutrientes clave que son esenciales para la función cerebral.
Trastornos Digestivos
Incluye un conjunto de síntomas gastrointestinales crónicos o recurrentes como el estreñimiento, la diarrea, el dolor abdominal, el reflujo, hinchazón abdominal o los gases, que no se explican por una alteración estructural o bioquímica aparente en las pruebas convencionales. La prevalencia de alteraciones digestivas en niños y adultos con TEA es entre 3 y 4 veces mayor que en la población neurotípica.
Microbiota Intestinal
La microbiota intestinal es el ecosistema de billones de microorganismos que habitan en nuestro intestino. Un desequilibrio en este ecosistema se conoce como disbiosis.
Numerosos estudios han identificado diferencias significativas en la composición de la microbiota de personas con TEA en comparación con controles neurotípicos. Se ha observado que una microbiota alterada puede producir metabolitos que atraviesen la barrera intestinal y la barrera hematoencefálica, pudiendo influir en la neuroinflamación y en la función de los neurotransmisores.
Eje Intestino - Cerebro
El eje intestino-cerebro es una compleja red de comunicación bidireccional que conecta nuestro sistema digestivo con nuestro cerebro. Funciona a través de vías nerviosas (como el nervio vago), hormonales e inmunitarias. Una parte fundamental de esta conexión es que una gran proporción de nuestros neurotransmisores, como la serotonina (implicada en el estado de ánimo y el sueño), se produce en el intestino por nuestras bacterias.
Si la base de esta comunicación —el intestino— está inflamada, es permeable o su ecosistema microbiano está alterado, la señalización hacia el cerebro será defectuosa. Esto puede traducirse en una producción inadecuada de neurotransmisores y en un estado de neuroinflamación.


